miércoles, 18 de octubre de 2017

RESUMEN DEL TEXTO DE ARISTÓTELES



Las virtudes intelectuales son cinco: arte, ciencia, prudencia, sabiduría e intelecto.
Lo que es objeto de la ciencia es necesario y eterno, la ciencia es enseñable y puede ser aprendida.
Parte de lo ya conocido por inducción o deducción (silogismo) 
Los principios se alcanzan por inducción y la deducción (demostración) parte de ellos.
La ciencia es un saber demostrativo a partir de principios.

El modo de ser racional práctico es diferente del productivo.
Ambos tratan de lo contingente (no necesario)-
Arte (técnica) es lo mismo que producción.
Todo arte trata de la creación (génesis) y cuyo principio (causa) está en quien lo produce y no en lo producido.
No hay arte de lo necesario ni de lo que produce la naturaleza, que tiene su principio en sí mismo.
El arte ama el azar y el azar el arte.
El arte es un modo de ser productivo acompañado de razón verdadera.

Es prudente quien piensa correctamente en lo que es bueno para sí mismo para vivir bien en general.
La prudencia no puede ser ciencia ni arte. Porque no se puede deliberar sobre lo necesario y la acción es diferente a la producción. El fin de la producción es distinto de ella pero el de la acción no.
La prudencia es una virtud de los administradores y de los políticos.
La moderación salvaguarda la prudencia. 
Las pasiones (el placer y el dolor) pueden alterar el juicio referido a la acción. El fin de la acción es destruido por el vicio.
La prudencia es un modo de ser racional verdadero y práctico respeto a lo que es bueno para el hombre.
Existe excelencia en el arte pero no en la prudencia.
Es preferible el error voluntario en el arte que en la prudencia.
La prudencia forma opiniones.










jueves, 5 de octubre de 2017

VIRTUD Y FELICIDAD


La ética socrática es un intelectualismo moral, pues identificaba el bien con el conocimiento.  Por naturaleza el ser humano tiende a buscar el bien, por lo que bastaría conocerlo para obrar correctamente; el problema es que  desconoce el bien, y toma por bueno lo que le parece bueno y no lo que realmente es bueno. De ahí que Platón insista en que la Idea del Bien debe  conocerla quien quiera proceder sabiamente tanto en su vida privada como en su vida pública, una Idea de Bien que es única y universal. Aristóteles rechaza esta solución. No es posible afirmar la existencia de un único bien. Si queremos resolver el problema de la felicidad, debemos analizar la naturaleza humana, y no la definición de un hipotético "bien en sí".


Toda conducta humana se realiza para conseguir algo, algún bien. Pero como los bienes o fines que se persiguen son múltiples, es necesario preguntarse si existe una jerarquía en los bienes. Si existe un fin superior al cual se orientan todos los demás, un fin “que se busque por sí mismo y los demás por él.


Según Aristóteles, este fin supremo es la Eudaimonía o felicidad, pero no hay acuerdo en qué consiste  la vida plena y feliz. Aristóteles analiza algunas opiniones corrientes que sostienen que consiste en la vida placentera, la vida de honores y la vida contemplativa. Descarta la vida basada en el honor porque el honor es algo que recibo; aquello que hace digno de ser honrado es la virtud. En la eudaimonía hay placer, y hay virtud, pero la eudaimonía es algo más.


El alma racional es el tipo de alma propia del hombre. Siendo el alma la forma del hombre no puede existir más que un alma que ha de realizar tanto las funciones "irracionales" de la nutrición y la sensación, como las funciones racionales. Las funciones vegetativa y sensitiva las compartimos con las plantas y los animales, pero lo que caracteriza a una vida humana es que sea racional.

Una vida feliz no es una vida cualquiera, es una vida que merece la pena vivirse, una vida lograda. La felicidad no consiste en satisfacciones ocasionales, sino que es un estado permanente. 
La felicidad es la realización de nuestras mejores posibilidades. Por tanto, el placer, la virtud y la contemplación son componentes de la felicidad. 

La virtud es el ejercicio excelente de las actividades que nos son propias, nos proporciona perfeccionamiento, y también placer y satisfacción. Habrá dos tipos de virtudes: las virtudes éticas (propias de la parte apetitiva y volitiva) y las virtudes dianoéticas (propias de la diánoia, del pensamiento, de las funciones intelectivas del alma).

La repetición de las buenas decisiones es lo que genera  el hábito de comportarse adecuadamente; y en éste hábito consiste la virtud para Aristóteles. (No me porto bien porque soy bueno, sino que soy bueno porque me porto bien). Si la decisión adoptada no es correcta, y persisto en ella, generaré un hábito contrario basado en la repetición de malas decisiones, es decir, un vicio. Aristóteles define la virtud ética como un hábito, el hábito de decidir bien y conforme a una regla, la de la elección del término medio óptimo entre dos extremos.

La virtud es, por tanto, un hábito selectivo determinado por la razón. Es una posición intermedia entre dos vicios, el uno por exceso y el otro por defecto. Este término medio no consiste en la media aritmética entre dos cantidades, de modo que si consideramos poco 2 y mucho 10 el término medio sería 6. No es el término medio de la cosa, sino para nosotros. No hay una forma de comportamiento universal en la que pueda decirse que consiste la virtud. Es a través de la experiencia propia como podemos ir forjando la virtud. Lo que para uno puede ser excesivo, para otro puede convertirse en el justo término medio.



A la actividad del pensamiento que reflexiona sobre la vida ética y política tratando de dirigirla, le corresponde la virtud de la prudencia (phrónesis) o racionalidad práctica. Mediante ella estamos en condiciones de elegir las reglas correctas de comportamiento. No es una ciencia, sino el fruto de la experiencia. La prudencia es una virtud fundamental sin la cual difícilmente podremos adquirir las virtudes éticas.


Como seres corporales tenemos necesidades físicas, psíquicas y sociales, sólo podemos aspirar a una felicidad limitada y razonable, la propia de un hombre prudente, que posee virtudes morales con el fin de moderar los propios impulsos y el trato con los otros, así como la posesión de determinados bienes corporales (salud, fortaleza, etc.) y externos (medios económicos, justicia, etc.), lo que nos remite al problema político.


La mayor felicidad la alcanzaremos con la virtud relacionada con lo mejor que hay en el ser humano. Aristóteles propone como ideal de felicidad una vida dedicada a la actividad intelectual teórica, a la contemplación de la verdad.
A las funciones contemplativas o teóricas, propias del conocimiento científico, (Matemáticas, Física, Metafísica,) la virtud que les corresponde es la sabiduría (sophía). La sabiduría representa el grado más elevado de virtud. El saber teórico no "sirve" para nada ulterior, no es un medio para ningún otro fin, sino que es un fin en sí mismo que tiene su placer propio.


Este ideal de vida feliz basado en la contemplación no puede alcanzarlo todo el mundo. Los niños y los animales son incapaces de él, tampoco las pasivas mujeres, los torpes esclavos o los artesanos y campesinos embrutecidos por el trabajo manual. Pero en Atenas, comunidad de hombres libres, cabe la posibilidad de que algunos hombres alcancen el ideal de sabio que les lleve a la felicidad suprema. Esta es la más alta misión de la polis, del Estado: procurar la felicidad de sus ciudadanos.


https://www.webdianoia.com/aristoteles/aristoteles-etica.htm



martes, 3 de octubre de 2017

ARISTOTELES CONTEXTUALIZACION





Los escritos de Aristóteles constituyen la primera "enciclopedia" conocida.


Las obras de Aristóteles se dividen en dos grupos: obras exotéricas, diálogos en su mayoría, dirigidas al gran público, y obras pedagógicas, que eran resúmenes de las lecciones dadas en el Liceo. De las obras del primer grupo sólo se han conservado fragmentos, mientras que de las segundas queda casi todo (al contrario que en Platón), lo cual explica en alguna medida el estilo árido y de escaso valor literario de la mayoría de los textos aristotélicos que conocemos.


Escritos sobre física, que incluyen estudios sobre filosofía de la naturaleza, ciencias naturales y psicología: Física (ocho libros designados con las ocho primeras letras del alfabeto griego), Acerca del cielo (cuatro libros), Sobre la generación y la corrupción (dos libros), Sobre los meteoros (cuatro libros), Historia de los animales, Sobre las partes de los animales, Del movimiento de los animales, Sobre el alma (tres libros), Parva naturalia, De la memoria y la reminiscencia, Del sueño, Del insomnio, De la adivinación por el sueño, De la longevidad y brevedad de la vida, De la vida y la muerte y De la respiración.

En zoología Aristóteles propuso un conjunto fijo de tipos naturales (especies), que se reproducen de forma fiel a su clase. Aristóteles pensó que la excepción a esta regla la constituía la aparición "por generación espontánea" de algunas moscas y gusanos "muy inferiores" a partir de fruta en descomposición o estiércol. Las especies forman una escala que comprende desde lo simple hasta lo complejo (con los seres humanos en el plano más alto), aunque la evolución no es posible.
Escritos metafísicos, que incluyen diversas lecciones correspondientes a épocas distintas, sobre temas de “filosofía primera”. El nombre de Metafísica no proviene de Aristóteles y se debe a la posición que ocupan estas lecciones (“lo que está después de la física”) en la edición de Andrónico.

Tratados de moral, economía y política: Ética a Nicómaco, La gran moral y Ética a Eudemo, Política (ocho libros), donde trata sobre la naturaleza de la familia (Libro I), critica las precedentes teorías del Estado (Libro II), los conceptos fundamentales de la Política, la monarquía (Libro III),… la democracia y sus instituciones (Libro VI), La Constitución ideal (Libro VII), y la educación (Libro VIII). 

Retórica (tres libros) y la Poética, que nos ha llegado muy incompleta, y recoge temas de estética. Aristóteles distinguió tres operaciones fundamentales en el conocimiento humano: la simple aprehensión, en la que captamos la naturaleza de las cosas y formulamos los conceptos; el juicio, que relaciona los conceptos entre sí; y el raciocinio, que nos permite avanzar en el conocimiento ya que a partir de una serie de juicios conocidos inferimos otros. Estas tres operaciones mentales marcan el contenido de los diversos tratados de la lógica aristotélica.

El tratado primero, las Categorías, se ocupa de las palabras o términos en cuanto son expresión de los conceptos. Las palabras expresan los distintos modos de ser (las categorías o géneros supremos) a los que se reduce toda la realidad.

El segundo tratado, Sobre la interpretación, está dedicado al juicio. El juicio, cuya expresión lógica es la proposición, es el acto con el que afirmamos o negamos un concepto de otro concepto. Los conceptos, en sí mismos, no pueden ser verdaderos o falsos. En cambio, la proposición sí que es susceptible de verdad o falsedad en función de si lo unido o separado por la inteligencia está unido o separado en la realidad.

Los Primeros Analíticos constituyen el tercer tratado, estudia la  estructura del razonamiento: el silogismo.

Aristóteles también examina los requisitos para que un razonamiento, además de formalmente correcto, sea verdadero. Este análisis lo realiza, fundamentalmente, en los Segundos Analíticos, donde se ocupa de la demostración y sus tipos, así como de la inducción como método de llegar a los primeros principios de la ciencia: Un silogismo correcto sólo llega a la verdad si las premisas son verdaderas. Para demostrar la verdad de las premisas se puede recurrir a otro silogismo, pero dado que este proceso no puede continuarse hasta el infinito, es necesario que existan algunos principios supremos evidentes por sí mismos, que no necesitan demostración.

En los Tópicos, el quinto de los tratados, Aristóteles se ocupa del examen del silogismo dialéctico, cuyas premisas son sólo probables. Ofrece una enumeración de todos los procedimientos que permiten convencer sin preocuparse del valor de verdad del discurso.

Finalmente, las Refutaciones sofísticas es un tratado dirigido contra los sofistas, en el que se ocupa de los razonamientos viciosos.




Aristóteles ha sido el pensador más influyente en la historia de Occidente, aunque en la actualidad esté ya superado.


Aristóteles ha pasado a la historia como el padre de la lógica. Sus propuestas junto a las aportaciones de los estoicos, han constituido prácticamente toda la lógica hasta el siglo XIX. Sus escritos sobre lógica, fueron reunidos en la época bizantina bajo el título de Organon ( en griego significa "instrumento").

Aristóteles es considerado el primer historiador de la filosofía y, por ello, es un gran conocedor de todos los pensadores anteriores como Platón, con el que coincide en la concepción del conocimiento como universal, si bien discrepa en el
uso de la dialéctica, y rechaza la Teoría de las Ideas, pues según Aristóteles, sólo multiplica los problemas.


La teoría de las Ideas duplica sin motivo el mundo, estableciendo un mundo paralelo que necesitaría a su vez de explicación. Tampoco es capaz de explicar el movimiento de las cosas, el cambio, ya que siendo las Ideas inmóviles e inmutables, si las cosas son una imitación de las ideas habrían de ser también inmóviles e inmutables; pero si cambian ¿de dónde procede ese cambio?.
La teoría de las Ideas establece una separación entre el mundo visible y el mundo inteligible, es decir, entre la sustancia y aquello por lo que una sustancia es, su forma. ¿Cómo es posible que aquello por lo que algo es lo que es no resida en el objeto, sino fuera de él? ¿Cómo es posible que aquello que hace que el hombre sea hombre, la Idea de hombre, no resida en el hombre, sino que exista independientemente de él?


Parménides afirma que el movimiento es imposible, pues el cambio es el paso del ser al no ser o la inversa, del no ser al ser. Esto es inaceptable, ya que el no ser no existe y nada puede surgir de él.
A partir de este momento es necesario explicar cómo siendo el Ser inmutable, la realidad es múltiple y cambiante.

Según Demócrito todos los cuerpos del universo son compuestos de dos elementos: unos indivisibles, imperceptibles, simples e inmutables que se mueven azarosamente, los átomos (lo que es) y el elemento que los delimita y permite sus movimientos: el vacío (lo que no es). La diversidad de seres se explica por la diversidad de átomos: varían sus tamaños, formas y pesos. Los átomos estuvieron y estarán siempre en movimiento y son eternos.

Platón y Aristóteles rechazaron el atomismo.
Por un lado el conocimiento de la naturaleza resultaba imposible, no es posible calcular las trayectorias y colisiones de infinitos átomos moviéndose en el vacío.
De otra parte el Universo es el producto imprevisible de estas colisiones, el orden proviene inexplicablemente del desorden, del azar. No existe una Inteligencia que de orden a la materia (demiurgo) ni finalidad alguna que permita comprender los procesos naturales (universo teleológico).

La introducción de la existencia del vacío es una novedad que choca frontalmente con la negación del vacío (no ser) que exigía Parménides. Sin la existencia del vacío, dice Demócrito, resulta imposible explicar el movimiento, por lo que necesariamente al existir el movimiento el vacío tiene que existir.

Platón, Aristóteles y otros filósofos griegos defendieron un modelo de materia continua (en vez de discontinua), a la que consideraron infinitamente divisible. Según Aristóteles el vacio no existe porque un móvil se podría desplazar indefinidamente, pues no existiría nada que se lo impidiera,

Los tratados lógicos de Aristóteles, que fue la única parte de su obra conocida en occidente hasta el siglo XIII. Aristóteles llega a traves de la filosofía arabe, Avicena (s. XI) y Averroes (S.XII) las difunden al mundo cristiano occidental. Tomás de Aquino recibe la herencia del averroísmo latino y la combate fuertemente, adaptando las obras aristotélicas a la doctrina cristiana. 
La metafísica aristotélica constituyó el fundamento de la teología del cristianismo, porque a partir de "la ciencia del ser" se llega al conocimiento del ser infinito.

En el siglo XV el escolasticismo es criticado y posteriormente la Revolución científica hace que se rechace el método aristotélico.
En el último tercio del S. XX renace el interés por la filosofía práctica y la retórica. Así, las posiciones neoaristotélicas reivindican aquella distinción entre teoría y praxis, concediendo un lugar decisivo a la noción aristotélica de prudencia.

jueves, 21 de septiembre de 2017

TEXTO ARISTOTELES





ARISTÓTELES, Ética Nicomáquea, libro VI, “Examen de las virtudes intelectuales”, capítulos 3-5 (trad. J. Pallí Bonet, Madrid, Gredos, 1995, pp. 270-274) 1 . 

3. Enumeración de las virtudes intelectuales. Estudio de la ciencia Empecemos, pues, por el principio y volvamos a hablar de ellas. Establezcamos que las disposiciones por las cuales el alma posee la verdad cuando afirma o niega algo son cinco, a saber, el arte, la ciencia, la prudencia, la sabiduría y el intelecto; pues uno puede engañarse con la suposición y con la opinión. Qué es la ciencia es evidente a partir de ahí -si hemos de hablar con precisión y no dejarnos guiar por semejanzas-: todos creemos que las cosas que conocemos no pueden ser de otra manera; pues las cosas que pueden ser de otra manera, cuando están fuera de nuestra observación, se nos escapa si existen o no. Por consiguiente, lo que es objeto de ciencia es necesario. Luego es eterno, ya que todo lo que es absolutamente necesario es eterno, y lo eterno es ingénito e indestructible. Además, toda ciencia parece ser enseñable, y todo objeto de conocimiento, capaz de ser aprendido. Y todas las enseñanzas parten de lo ya conocido, como decimos también en los Analíticos, unas por inducción y otras por silogismo. La inducción es principio, incluso, de lo universal, mientras que el silogismo parte de lo universal. De ahí que haya principios de los que parte el silogismo que no se alcanzan mediante el silogismo, sino que se obtienen por inducción. Por consiguiente, la ciencia es un modo de ser demostrativo y a esto pueden añadirse las otras circunstancias dadas en los Analíticos; en efecto, cuando uno está convencido de algo y le son conocidos sus principios, sabe científicamente; pues si no los conoce mejor que la conclusión, tendrá ciencia sólo por accidente. Sea, pues, especificada de esta manera la ciencia. 

4. El arte. Entre lo que puede ser de otra manera está lo que se produce y lo que se hace (kai poiêton kai prakton). La producción es distinta de la acción (uno puede convencerse de ello en los tratados exotéricos); de modo que también el modo de ser racional práctico es distinto del modo de ser racional productivo. Por ello, ambas se excluyen recíprocamente, porque ni la acción es producción, ni la producción es acción. Ahora bien, puesto que la construcción es un arte y es un modo de ser racional para la producción, y no hay ningún arte que no sea un modo de ser para la producción, ni modo de ser de esta clase que no sea un arte, serán lo mismo el arte y el modo de ser productivo acompañado de la razón verdadera. Todo arte versa sobre la génesis, y practicar un arte es considerar cómo puede producirse algo de lo que es susceptible tanto de ser como de no ser y cuyo principio está en quien lo produce y no en lo producido. En efecto, no hay arte de cosas que son o llegan a ser por necesidad, ni de cosas que se producen de acuerdo con su naturaleza, pues éstas tienen su principio en sí mismas. Dado que la producción y la acción son diferentes, necesariamente el arte tiene que referirse a la producción y no a la acción. Y, en cierto sentido, ambos, el azar y el arte, tienen el mismo objeto, como dice Agatón: «El arte ama al azar y el azar al arte.» El arte, pues, como queda dicho, es un modo de ser productivo acompañado de razón verdadera, y la falta de arte, por el contrario, un modo de ser productivo acompañado de razón falsa, referidas ambas a los que puede ser de otra manera. 

5. La prudencia En cuanto a la prudencia, podemos llegar a comprender su naturaleza, considerando a qué hombres llamamos prudentes. En efecto, parece propio del hombre prudente el ser capaz de deliberar rectamente sobre lo que es bueno y conveniente para sí mismo, no en un sentido parcial, por ejemplo, para la salud, para la fuerza, sino para vivir bien en general. Una señal de ello es el hecho de que, en un dominio particular, llamamos prudentes a los que, para alcanzar algún bien, razonan adecuadamente, incluso en materias en las que no hay arte. Así, un hombre que delibera rectamente puede ser prudente en términos generales. Pero nadie delibera sobre lo que no puede ser de otra manera, ni sobre lo que no es capaz de hacer. De suerte que si la ciencia va acompañada de demostración, y no puede haber demostración de cosas cuyos principios pueden ser de otra manera (porque todas pueden ser de otra manera), ni tampoco es posible deliberar sobre lo que es necesariamente, la prudencia no podrá ser ni ciencia ni arte: ciencia, porque el objeto de la acción puede variar; arte, porque el género de la acción es distinto del de la producción. Resta, pues, que la prudencia es un modo de ser racional verdadero y práctico, respecto de lo que es bueno y malo para el hombre. Porque el fin de la producción es distinto de ella, pero el de la acción no puede serlo; pues una acción bien hecha es ella misma el fin. Por eso creemos que Pericles y otros como él son prudentes, porque pueden ver lo que es bueno para ellos y para los hombres, y pensamos que ésta es una cualidad propia de los administradores y de los políticos. Y es a causa de esto por lo que añadimos el término «moderación» al de «prudencia», como indicando algo que salvaguarda la prudencia. Y lo que preserva es la clase de juicio citada; porque el placer y el dolor no destruyen ni perturban toda clase de juicio (por ejemplo, si los ángulos del triángulo valen o no dos rectos), sino sólo los que se refieren a la actuación. En efecto, los principios de la acción son el propósito de esta acción; pero para el hombre corrompido por el placer o el dolor, el principio no es manifiesto, y ya no ve la necesidad de elegirlo y hacerlo todo con vistas a tal fin: el vicio destruye el principio. La prudencia, entonces, es por necesidad un modo de ser racional, verdadero y práctico, respecto de lo que es bueno para el hombre. Además, existe una excelencia del arte, pero no de la prudencia, y en el arte el que yerra voluntariamente es preferible, pero en el caso de la prudencia no, como tampoco en el de las virtudes. Está claro, pues, que la prudencia es una virtud y no un arte. Y, siendo dos las partes racionales del alma, la prudencia será la virtud de una de ellas, de la que forma opiniones, pues tanto la opinión como la prudencia tienen por objeto lo que puede ser de otra manera. Pero no es sólo un modo de ser racional, y una señal de ello es que tal modo de ser puede olvidarse, pero la prudencia, no.







1 El comienzo del capítulo 4 del libro VI de la Ética Nicomáquea, según la traducción de Julio Pallí, de editorial Gredos, dice así: “Entre lo que puede ser de otra manera está el objeto producido y la acción que lo produce”. Proponemos como traducción alternativa: “Entre lo que puede ser de otra manera está lo que se produce y lo que se hace (kai poiêton kai prakton)”. El capítulo 5 de dicho libro VI y en la misma traducción acaba de la siguiente manera: “Pero es sólo un modo de ser racional” y debe decir: “pero no es sólo un modo de ser racional”.

EBAU FILOSOFIA JUNIO 2017




EVALUACIÓN DE BACHILLERATO PARA EL ACCESO A LA UNIVERSIDAD 
220 HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. JUNIO 2017 
Elija una de las dos opciones siguientes: 

OPCI ÓN A 

Texto. “La cuarta se deduce de la jerarquía de valores que encontramos en las cosas. Pues nos encontramos que la bondad, la veracidad, la nobleza y otros valores se dan en las cosas. En unas más y en otras menos. Pero este más y este menos se dice de las cosas en cuanto que se aproximan más o menos a lo máximo. Así, caliente se dice de aquello que se aproxima más al máximo calor. Hay algo, por tanto, que es muy veraz, muy bueno, muy noble; y, en consecuencia, es el máximo ser; pues las cosas que son sumamente verdaderas, son seres máximos, como se dice en II Metaphys. Como quiera que en cualquier género, lo máximo se convierte en causa de lo que pertenece a tal género -así el fuego, que es el máximo calor, es causa de todos los calores, como se explica en el mismo libro-, del mismo modo hay algo que en todos los seres es causa de su existir, de su bondad, de cualquier otra perfección. Le llamamos Dios. 5) La quinta se deduce a partir del ordenamiento de las cosas. Pues vemos que hay cosas que no tienen conocimiento, como son los cuerpos naturales, y que obran por un fin. Esto se puede comprobar observando cómo siempre o a menudo obran igual para conseguir lo mejor. De donde se deduce que, para alcanzar su objetivo, no obran al azar, sino intencionadamente. Las cosas que no tienen conocimiento no tienden al fin sin ser dirigidas por alguien con conocimiento e inteligencia, como la flecha por el arquero. Por lo tanto, hay alguien inteligente por el que todas las cosas son dirigidas al fin. Le llamamos Dios” (TOMÁS DE AQUINO, Suma de Teología). 

Cuestiones: 

1. Haga un resumen del fragmento anterior indicando el tema o problema principal, las ideas o tesis básicas y el orden lógico en que aparecen (2 puntos). 

2. Desarrolle el siguiente tema: Las vías y su estructura lógica en Tomás de Aquino (3 puntos). 

3. Explicación de dos nociones: Duda y certeza en Descartes (2 puntos).

4. Contextualización. A elegir una entre las dos siguientes (2,5 puntos): 
4.1. Contextualización del pensamiento de Hume en el conjunto de su obra y en, al menos, uno de los siguientes marcos: la historia de la filosofía y/o la época. 
4.2. Contextualización del pensamiento de Kant en el conjunto de su obra y en, al menos, uno de los siguientes marcos: la historia de la filosofía y/o la época. 

5. Preguntas semiabiertas (0,25 puntos cada una): 
5.1. ¿Cuál es para Descartes, el primer principio de la filosofía que buscaba? 
5.2. A elegir una entre las dos siguientes: 
5.2.1. ¿Según Hume, de dónde proceden todas nuestras ideas o percepciones más endebles? 
5.2.2. ¿A qué científico remite Kant como ejemplo de un cambio respecto a la relación entre los “movimientos celestes” y el “espectador”? 


OPCI ÓN B 

Texto 1. “Nosotros partimos de un hecho económico, actual. El obrero es más pobre cuanta más riqueza produce, cuanto más crece su producción en potencia y en volumen. El trabajador se convierte en una mercancía tanto más barata cuantas más mercancías produce. La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas. El trabajo no sólo produce mercancías; se produce también a sí mismo y al obrero como mercancía, y justamente en la proporción en que produce mercancías en general. Este hecho, por lo demás, no expresa sino esto: el objeto que el trabajo produce, su producto, se enfrenta a él como un ser extraño, como un poder independiente del productor. El producto del trabajo es el trabajo que se ha fijado en un objeto, que se ha hecho cosa; el producto es la objetivación del trabajo. La realización del trabajo es su objetivación. Esta realización del trabajo aparece en el estadio de la Economía Política como desrealización del trabajador, la objetivación como pérdida del objeto y servidumbre a él, la apropiación como extrañamiento, como enajenación” (MARX, Manuscritos: economía y filosofía). 

Texto 2. “Se me estará agradecido si condenso un conocimiento tan esencial, tan nuevo, en cuatro tesis: así facilito la comprensión, así provoco la contradicción. Primera tesis. Las razones por las que "este" mundo ha sido calificado de aparente fundamentan, antes bien, su realidad, -otra especie distinta de realidad es absolutamente indemostrable. Segunda tesis. Los signos distintivos que han sido asignados al "ser verdadero" de las cosas son los signos distintivos del no-ser, de la nada, -a base de ponerlo en contradicción con el mundo real es como se ha construido el "mundo verdadero": un mundo aparente de hecho, en cuanto es meramente una ilusión óptico-moral. Tercera tesis. Inventar fábulas acerca de "otro" mundo distinto de éste no tiene sentido, presuponiendo que no domine en nosotros un instinto de calumnia, de empequeñecimiento, de recelo frente a la vida: en este último caso tomamos venganza de la vida con la fantasmagoría de "otra" vida distinta de esta, "mejor" que ésta. Cuarta tesis. Dividir el mundo en un mundo "verdadero" y en un mundo aparente", ya sea al modo del cristianismo, ya sea al modo de Kant (en última instancia, un cristiano alevoso), es únicamente una sugestión de la decadence, - un síntoma de la vida descendente... El hecho de que el artista estime más a la apariencia que la realidad no constituye una objeción contra esta tesis. Pues a la "apariencia" significa aquí la realidad una vez más, sólo que seleccionada, reforzada, corregida... El artista trágico no es un pesimista, - dice precisamente sí incluso a todo lo problemático y terrible, es dionisíaco...” (NIETZSCHE, El crepúsculo de los ídolos). 

Cuestiones: 

1. Haga un resumen de un fragmento, a elegir entre los dos anteriores, indicando el tema o problema principal, las ideas o tesis básicas y el orden lógico en que aparecen (2 puntos). 

2. Desarrolle un tema, a elegir entre los dos siguientes, pero siempre coincidente con el autor del texto seleccionado para el resumen (3 puntos): 
2.1. Comunismo y emancipación en K. Marx. 
2.2. El vitalismo de Nietzsche. 

3. Explicación de dos nociones de Platón: Ascenso al mundo de arriba y el sol (2 puntos) 

4. Contextualización del pensamiento de Tomás de Aquino en el conjunto de su obra y en, al menos, uno de los siguientes marcos: la historia de la filosofía y/o la época (2,5 puntos) 

5. Preguntas semiabiertas (0,25 puntos cada una): 
5.1. ¿Qué tipo de relación tiene en Platón la idea de bien con todo lo recto y bello que hay en todas las cosas? 
5.2. ¿De dónde se deduce en Tomás de Aquino la primera y más clara prueba de la existencia de Dios?




EBAU FILOSOFIA SEPTIEMBRE 2017



EVALUACIÓN DE BACHILLERATO PARA EL ACCESO A LA UNIVERSIDAD
 220 HISTORIA DE LA FILOSOFÍA. SEPTIEMBRE 2017 
Elija una de las dos opciones siguientes: 

OPCIÓN A 
Texto. Y a continuación -seguí-, compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza. Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo más y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas. - Ya lo veo -dijo. - Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados. - ¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros! - Iguales que nosotros -dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos? (PLATÓN, La República). 

Cuestiones: 

1. Haga un resumen del fragmento anterior indicando el tema o problema principal, las ideas o tesis básicas y el orden lógico en que aparecen (2 puntos). 

2. Desarrolle el siguiente tema: La teoría de las ideas en Platón (3 puntos) 

3. Explicación de una pareja de nociones, a elegir entre las dos siguientes (2 puntos): 
3.1. Trabajo y extrañamiento en Marx 
3.2. El arte trágico y lo dionisíaco en Nietzsche 

4. Contextualización del pensamiento de Descartes en el conjunto de su obra y en, al menos, uno de los siguientes marcos: la historia de la filosofía y/o la época (2,5 puntos). 

5. Preguntas semiabiertas: 
5.1. ¿Qué “regla general” se sigue en Descartes de que para pensar es preciso ser? (0,25 puntos) 
5.2. A elegir una entre las dos siguientes (0,25 puntos) 
5.2.1. ¿De dónde surge para Hume la idea de Dios como ser infinitamente inteligente, sabio y bueno? 
5.2.2. ¿De qué dos ciencias señala Kant que son ejemplos de una “revolución repentinamente producida”? 


OPCIÓN B 

Texto 1. “Nada puede parecer, a primera vista, más ilimitado que el pensamiento del hombre que no sólo escapa a todo poder y autoridad humanos, sino que ni siquiera está encerrado dentro de los límites de la naturaleza y de la realidad. Formar monstruos y unir formas y apariencias incongruentes, no requiere de la imaginación más esfuerzo que el concebir objetos más naturales y familiares. Y mientras que el cuerpo está confinado a un planeta a lo largo del cual se arrastra con dolor y dificultad, el pensamiento, en un instante, puede transportarnos a las regiones más distantes del universo; o incluso más allá del universo, al caos ilimitado, donde según se cree, la naturaleza se halla en confusión total. Lo que nunca se vio o se ha oído contar, puede, sin embargo, concebirse. Nada está más allá del poder del pensamiento, salvo lo que implica contradicción absoluta. Pero, aunque nuestro pensamiento aparenta poseer esta libertad ilimitada, encontraremos en un examen más detenido que, en realidad, está reducido a límites muy estrechos, y que todo este poder creativo de la mente no viene a ser más que la facultad de mezclar, trasponer, aumentar, o disminuir los materiales suministrados por los sentidos y la experiencia… En resumen, todos los materiales del pensar se derivan de nuestra percepción interna o externa. La mezcla y composición de ésta corresponde sólo a nuestra mente y voluntad. 0, para expresarme en un lenguaje filosófico, todas nuestras ideas, o percepciones más endebles, son copias de nuestras impresiones o percepciones más intensas” (HUME, Investigación sobre el conocimiento humano). 

Texto 2. “La metafísica, conocimiento especulativo de la razón, completamente aislado, que se levanta enteramente por encima de lo que enseña la experiencia, con meros conceptos (no aplicándolos a la intuición, como hacen las matemáticas), donde, por tanto, la razón ha de ser discípula de sí misma, no ha tenido hasta ahora la suerte de poder tomar el camino seguro de la ciencia. Y ello a pesar de ser más antigua que todas las demás y de que seguiría existiendo aunque éstas desaparecieran totalmente en el abismo de una barbarie que lo aniquilara todo. Efectivamente, en la metafísica la razón se atasca continuamente, incluso cuando, hallándose frente a leyes que la experiencia más ordinaria confirma, ella se empeña en conocerlas a priori. Incontables veces hay que volver atrás en la metafísica, ya que se advierte que el camino no conduce a donde se quiere ir. Por lo que toca a la unanimidad de lo que sus partidarios afirman, está aún tan lejos de ser un hecho, que más bien es un campo de batalla realmente destinado, al parecer, a ejercitar las fuerzas propias en un combate donde ninguno de los contendientes ha logrado jamás conquistar el más pequeño terreno ni fundar sobre su victoria una posesión duradera. No hay, pues, duda de que su modo de proceder ha consistido, hasta la fecha, en un mero andar a tientas y, lo que es peor, a base de simples conceptos” (KANT, Crítica de la razón pura). 

 Cuestiones: 
1. Haga un resumen de un fragmento, a elegir entre los dos anteriores, indicando el tema o problema principal, las ideas o tesis básicas y el orden lógico en que aparecen (2 puntos). 

2. Desarrolle un tema, a elegir entre los dos siguientes, pero siempre coincidente con el autor seleccionado para el resumen: 
2.1. La crítica de los conceptos metafísicos en Hume (3 puntos). 2.2. La teoría del conocimiento de Kant (3 puntos). 

3. Explicación de dos nociones: Movimiento y primer motor en Tomás de Aquino (2 puntos) 

4. Contextualización del pensamiento de Platón en el conjunto de su obra y en, al menos, uno de los siguientes marcos: la historia de la filosofía y/o la época (2,5 puntos) 

5. Preguntas semiabiertas (0,25 puntos cada una): 
5.1. En el mito de la caverna de Platón, ¿qué es lo que los prisioneros ven en primer lugar de sí mismos o de sus compañeros? 5.2. ¿Cuál es la forma en que se manifiesta Dios como conclusión de la quinta vía de la demostración de la existencia de Dios en Tomás de Aquino? 


miércoles, 21 de junio de 2017

EXAMEN HISTORIA DE LA FILOSOFÍA NOCTURNO SEPTIEMBRE 2017

CONSISTIRÁ EN UN COMENTARIO DE TEXTO
CON PREGUNTAS SOBRE VARIOS AUTORES

HABRÁ DOS OPCIONES A Y B

OPCIÓN A

1-RESUMEN de Platón o Tomás de Aquino
2-TEMA  de Platón o Tomás de Aquino
3-NOCIONES  de Descartes, Hume (o Kant) o Nietzsche (o Marx)
4-CONTEXTUALIZACIÓN  de Descartes, Hume (o Kant) o Nietzsche (o Marx)


OPCIÓN B

1-RESUMEN  de Descartes, Hume (o Kant) o Nietzsche (o Marx)
2-TEMA  de Descartes, Hume (o Kant) o Nietzsche (o Marx)
3-NOCIONES   de Platón o Tomás de Aquino
4-CONTEXTUALIZACIÓN  de Platón o Tomás de Aquino

Las preguntas 1 y 3 valdrán 2 puntos cada una.
Las preguntas 2 y 4 valdrán 3 puntos cada una.
Las preguntas 1 y 2 se referirán al mismo autor.

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